CAPÍTULO 4
¿Qué estaba pasando? Link no aparecía, no solo en el mio, sino, en ningún videojuego. Dos días después apareció un comunicado internacional oficial de Nintendo pidiendo disculpas por lo ocurrido con Ocarina of Time en 3DS,al parecer, habían recibido mas de 500.000 correos mencionando esta incidencia, en la que ya se habían puesto manos a la obra.
En realidad no sabía si sentirme culpable, yo solo me vi movida por un correo al que muy pocos habrían hecho caso, siendo yo uno de ellos. ¿y a quién no le gustaría tener a su mayor amor platónico hiper-mega ficticio?
Era muy curioso ver como Epona al comienzo del juego galopaba sola por la llanura de Hyrule. ¿Qué debía hacer? ¿Habría algún modo de recuperar los datos del RPG, hacer una copia y volver a introducirlos en el videojuego? Quería quedarme con Link. Al fin tenía a mi amor platónico ficticio.
Intenté hacer caso omiso, se podía jugar perfectamente en la edición especial para Game cube y en nintendo 64, pero el tiempo pasaba y Link se comenzaba a volver translúcido. No podía permitir que desapareciera. Tenía que hacer todo lo que estuviese en mi mano, al menos había podido disfrutar de él una buena temporada. Nada es para siempre y no todo el mundo habría podido correr mi suerte. Además tampoco se había enamorado de mi. No debía retenerlo más tiempo.
Lo llevé a casa de un buen amigo, ya que estudiaba diseño de videojuegos e igual podía ayudarme. Se sintió bastante anonadado con respecto al tema. Pero no le costó mucho adaptarse, le pidió un autógrafo, se echó unas cuantas fotos, e incluso trataba de confundirlo con fragmentos de la banda sonora, la cual siguió sonando durante todo el tiempo que estuvimos en su casa.
- Jose, esto es serio, sino me vas a ayudar, me voy. ¿Puedes arreglar el videojuego?
- No tengo copia de los datos originales. Eso es oficial de Nintendo, y por lo que he visto, siquiera ellos mismos saben que está pasando. Y tu Link se está desintegrando.
- ¿Qué podemos hacer para volver a introducirlo?
- Buscar algo en común.
- ¿Algo en común?...- me quedé pensando- hierba, en Hyrule hay mucha hierba.
- Ya.. un objeto, por ejemplo.
- ¿Tu espada maestra?
- No serviría.
De repente en el ordenador sonó la canción del tiempo. Jose y yo nos miramos, esa era la solución, la ocarina. En casa tenía una réplica de la ocarina del tiempo, tal vez funcionase, o tal vez no, pero teníamos que intentarlo. Cogimos el coche y los tres pusimos rumbo a casa.
Una vez allí vestimos a Link con su típico traje verde, cogí la ocarina y se la entregué.
Salimos al patio trasero, y comenzó a tocar la canción del tiempo. Realmente funcionó un haz de luz azul surgió bajo sus pies y comenzó a levitar. Antes de que desapareciese me abalancé sobre él, como una desesperada, de ahí el nombre de esta historia, y le planté un beso en los MORROS, ¡To' pa' mi! ¡que a gusto me quedé!. Cogí la ocarina y vi como mi hombre desaparecía mientras era absorbido por por aquella luz.
Fue un momento traumático para mi, y al entrar en casa vi que se había dejado una de las alforjas que lleva en el cinturón. Con el paso de los días el vacío por su ausencia iba siendo claro en mi estado de ánimo y en un momento de lucidez se me ocurrió la idea más fantástica que he podido tener en mi vida. Ese mozo era para mi, te vas a enterar tú Princesa Zelda. Me vestí con un atuendo arreglado pero informal con el que pudiera correr, saltar y hacer todo aquello que mi hiperactividad me permitía. Un vestido verde, unas mallas y botas marrones, por supuesto, dos coge-colas, por si se me perdía alguno, y un abrigo por si hacía frío. Llamé a mi hermana, quien pensó que estaba siendo realmente ridícula, salimos al patio y con la alforja de Link bajo el brazo, comencé a tocar la canción del tiempo con mi Ocarina. ¡Bien! ¡funciona! el haz de luz apareció bajo mis pies, entregué la ocarina a mi hermana, y comencé a levitar.
- Toñi, !me voy a la llanura de hyruleeeeee! Muajajajaja
Y así fue como comenzó mi aventura en tierras Hylianas.
continuará en el próximo capítulo ^^
gracias por pasaros

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