Capítulo 5
Guau!! la llanura de Hyrule. No me lo podía creer, !estaba en la llanura de Hyrule!, debido a mi falta de estaticidad, y gran abundancia de entusiasmo, caí del diamante ese raro teletransportador, y di con la cara en el suelo, suerte tuve de no partirme el cuello.
Levanté la cabeza, podía verlo todo desde la Montaña de la muerte hasta el castillo, la entrada al Valle gerudo, la entrada del bosque Kokiri, las escaleras de Kakariko's Village...
No cabía en mi del gozo, pero debía dejar el entusiasmo atrás y ponerme manos a la obra para encontrar a mi hombre. En realidad decidí disfrutar un poco más de mi pequeña felicidad y comencé a correr, saltar y rebozarme por la hierba. Cualquiera que me hubiese visto, hubiera pensado que estaba loca, pero bueno, no lo conozco que piense lo que quiera.
Sin darme cuenta ya se había hecho de noche, del suelo emergían perros cadavéricos que corrían hacia a mi. Más que correr andaban hacia atrás, si eso era correr, que baje dios y lo vea. El caso es que "corrían" y yo por darle un poco de emoción a mi vida, decidí salir corriendo dirección a Kakariko.
Fui a casa de Talon y Malon, donde me ofrecieron sopa y la maravillosa leche de reserva Lon Lon.
Me llevó un rato contarles que no era de por aquí. Hubiese pasado desapercibido, de no ser porque mis orejas no eran puntiagudas, ni grandes.
Me inventé la super historia de que al abrir la puerta del tiempo se había creado un agujero en el espacio-tiempo por el que yo había entrado. En conclusión que venía del futuro, para ayudar en la lucha contra Ganondorf, el señor del Mal. Me quedó de Fábula.
Pregunté por Link con la excusa de que yo era su guía. Al parecer no solo tenía como rival a la princesa Zelda sino a Malon, hija de Talon, dueño del Rancho Lon Lon. Lo cierto es que la chica es muy mona, pero yo estoy mejor. ¡Baja modesto que subo!
No obtuve respuesta concreta sobre la pregunta referida a Link, pero imaginaba que andaba por algún templo, el problema era descubrir cual. No podía esperarlo en la puerta.
Al amanecer del día siguiente tomé el desayuno con ellos dos y la señora del pelo raro, que vivía con ellos. Entonces pregunté por Epona.
Talon miró hacia abajo y mientras apretaba el puño me dijo:
-Ingo va a entregársela a Ganondorf, líder del clan Gerudo.
Debió de sentirse un poco un poco molesto, por que comencé a reír sin mesura. Cuando ya me estaba quedando sin aire, miré a Talon y le dije:
-Eso nunca va a pasar, por que Epona es de Link. Y un príncipe debe ir montado en su noble corcel con su princesa -obviamente me refería a mi- detrás.
Se quedaron anonadados. Y yo viendo sus caras añadí:
-Es una broma, pero Link y yo nos encargaremos de rescatar a Epona. Por eso he de salir ya en busca de Link. Muchas gracias por todo.
Por lo menos el último comentario fue tranquilizador, recogí mi plato y mi vaso y me puse en marcha. Todos salieron a la puerta a despedirme.
Estaba perdida, ¿Por dónde debía empezar a buscar a Link? Aunque no lo pareciera en ese lugar había cantidad de mazmorras en las que podría estar, y obviamente sin los artilugios necesarios no podría entrar.
Tras pensar en aquello, apareció de repente, a lo lejos, un muchacho, el más guapo de todos, acompañado de Navi (el hada acompañante de Link). Mis piernas actuaron con voluntad propia, cuando me di cuenta ya estaba corriendo en su dirección. Y sin pensarlo me abalancé sobre él.
Muy pronto el siguiente capítulo ^^
Gracias por la visita :)

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