Capítulo 7
Al llegar a Kakariko, los pueblerinos estaban organizando una fiesta para no pensar en lo que avecinaba ahora que Ganondorf se había hecho con el control del reino de Hyrule y sus lacayos arrollaban todo lo que encontraban a su paso. Hacía varios días que no sucedía nada fuera de lo normal.
Esta fiesta pagana consistía en comer y bailar alrededor de una hoguera gigante. Me senté al lado de Link en uno de los troncos de madera que rodeaban la fogata y saqué su alforja, aquella que casualmente, o no, olvidó en mi casa el día que abandonó el mundo real.
Al mirar en mi dirección adivinó lo que intentaba hacer, de modo que interrumpió mi movimiento, poniendo la mano encima de la ocarina que Saria le regaló en su primer viaje a tierras hylianas.
-Puedes quedáretela, no la necesito.- Me dijo con voz segura.
-Pero es un regalo de tu amiga de infancia, No te da pena deshacerte de ella?
-No me estoy deshaciendo de ella, estoy haciendo un regalo importante a otra persona importante- Ayy omá, lo que me ha dicho! (mis bra-gas al su-e-lo).
Después de esto ya no seguí insistiéndole más, me había convencido, y la diferencia entre un tomate y yo no existía.
A lo largo de la noche comimos, bebimos y bailamos alrededor de la hoguera. Link fue muy paciente en cuanto a introducirme en el aprendizaje de su danza, pero siempre he sido negada en los bailes de pareja, y siendo él, aún estaba más nerviosa. Me agarró de la cintura y me dijo que le siguiera los pasos, después de pisarlo y caer encima de una pobre anciana que estaba allí sentada pensó que quizá era una mala idea continuar. Nos dirigimos de nuevo a los troncos para sentarnos cuando de repente la tierra comenzó a temblar. Todos miraron en dirección al cielo. La montaña de la Muerte estaba a punto de entrar en erupción. Emergió del cráter un dragón que gritaba desconsoladamente.
-Volvagia está molesto!- Gritó uno de los habitantes. A partir de este momento comenzó una discusión entre ellos.
- Es imposible los Goron cuidan de él.
- Si Volvagia se vuelve loco podría acabar con todo Hyrule.
- Qué está haciendo Darunia? Acaso no sabe el peligro que eso conlleva?
- Pero no lo entiendo, en dos siglos no hemos tenido ningún problema.
- Debemos preparar armas e ir a buscarlos, tenemos que estar preparados para lo peor.
Parecía como si estuviesen pensando que los Goron atentaban contra la seguridad de Hyrule y traté de poner un poco de orden, pero antes de abrir la boca Link irrumpió en la conversación:
- No creo que los Goron estén confabulando contra nosotros, siempre han sido seres pacíficos, esto es obra de Ganondorf, estoy seguro. Iré a la montaña de la muerte, mientras tanto esperad aquí, nadie va a atacar a nadie.- Se dispuso a montar a Epona
- Espera- le dije- Yo iré contigo
- Es peligroso!
- Por favor, conozco Hyrule tan bien como tú e incluso creo que te seré útil en algunos casos. Por favor! No me dejes aquí.
- Está bien.
El camino a la montaña de la muerte fué una carrera de obstáculos. La furia de Volvagia provocaba
una lluvia de meteoritos.
una lluvia de meteoritos.

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