CAPITULO 1
Una tarde de Abril llegó a mi buzón de correo electrónico un e-mail, algo inesperado a la vez que increíble. En el centro comercial situado a pocos kilómetros de mi casa, dedicado a la venta de moda textil, videojuegos, telefonía y ocio, iba a ser llevada una máquina llamada "La máquina del amor"- que permite crear al hombre perfecto- a la que solo unos poco privilegiados iban a poder tener acceso. Entre ellos, yo. En él decía:
Estimado usuario,
Ha sido usted seleccionado, de entre unos pocos, a probar "La máquina del amor". Pensará que es una broma pero hablamos completamente en serio. El propósito de esta máquina es que usted sea capaz de crear a su hombre perfecto introduciendo las características que usted crea
necesarias.
A través de esta máquina está permitido elegir cualquier cualidad que usted desee.
La máquina se encontrará instalada en el centro comercial más próximo a su casa a partir de las 17:00 de este mismo día.
código de descarga: 00976TLOZ678VG12
Gracias por su atención.
Por lo general hubiese hecho caso omiso a este correo. Una persona, con una mente normal, hubiese pensado que menuda gilipollez, o que clase de pedazo de freaky sería capaz de inventar semejante fricada, válgame la redundancia. Pero como yo no soy normal, me puse la ropa de gala: unos pantalones vaqueros oscuros una camiseta de tirantes, unidos por detrás con un lazo, de color azul celeste y los botines de gala, me maquillé y fui.
Una desesperada por encontrar al hombre ideal, tras varios fracasos, obviamente debía presenciar semejante invento.
Llegué al centro comercial, todo parecía ser lo usual, poco ambiente y nada fuera de lo común. Por lo que pensé que la super máquina revolucionaria creadora de hombres era mentira. Menuda decepción.
No me di por vencida y. motivada por el amor, di vueltas y vueltas hasta que decidí acercarme al dependiente del Game y preguntarle por el asuntillo.
Su cara me dejó anonadada, empezaba a sentirme estúpida, pero como ya he dicho estaba movida por el amor. Intentó no reirse de mi aunque sin éxito. Lo único que su cara expresaba era: chica estás fatal. Acto seguido, sin parar de reir, me dijo que el no tenía conocimiento del artilugio mágico que andaba buscando, que quizá debiera dirigirme a tierras élficas para dar con la lente de la verdad y encontrar el camino.
Está claro que fue una grosería por su parte no saber que en zelda no hay elfos sino Hylianos y que la lente de la verdad solo se podía conseguir en el templo de las sombras. Ahora cualquier imbécil puede ser dependiente en una tienda de videojuegos. y con solo haber visto El señor de os anillos se creía el rey del mundo.
Salí de la tienda indignada, cuando de repente vi pasar una sombra ante mi que me indicaba que debía seguirla. Me condujo hasta el aparcamiento. Allí estaba, una máquina de aspecto extraño que parecía sacada de un antiguo salón recreativo.
Constaba de dos cabinas: la de la izquierda contenía una pantalla táctil, donde poder elegir las características. La cabina de la derecha era simplemente un panel con cuadraditos verdes y en la parte superior una alcachofa que emitía una luz, también verde, como si de un escáner se tratase.
La aventura comenzó al entrar, una vez mi primer pie fue colocado en su interior, la pantalla se activó y colores llamativos comenzaron a emerger,eran tan llamativos que un epiléptico hubiese sufrido un ataque.
Había tres pasos a seguir:
- Datos personales.
Estaba empezando a ser algo muy formal, así que pensé que se trataba de una broma, una empresa que quería hacerse publicidad de este modo, aprovechándose del corazón débil de chicas como yo. Aún así lo rellené.
Tras haber puesto mi nombre, DNI, dirección, código postal, fecha y lugar de nacimiento... aparecía una ventanita en la que había que meter el código que me había sido enviado junto con el e-mail. Introduje el código y se abrió una notificación gigante que ponía:
EDICIÓN ESPECIAL VIDEOJUEGOS¡TOMA YA! - Características.
En este apartado había que elegir el sexo, las características físicas y de personalidad, las aficciones, etc. Pero yo decidí darle a la Edición especial videojuegos.
Era increíble el repertorio de muchachos que ofrecía, no era una broma, estaban todos los que me gustaban, que no son pocos, entre ellos: Vincent Valentine, Sephiroth, Cloud Strife, Sora, Riku, Xemnas.... había para todos los gustos y de todos los colores. Entonces puse en el buscador: Link. Ahí estaba mi amor platónico desde los ocho años distanciado de mi por un botón. Podía elegir entre el Link de Ocarina of Time, el Link de Twilight Princess y el Link de Skyward Sword.
Elegí a Link de Ocarina of Time versión remasterizada para nintendo 3DS. Él siempre fue mi favorito. No hubo lugar a dudas en esta elección. Pero la diferencia de edad era remarcable. Sus 17 frente a mis 23. Seis años de diferencia. Luego pensé, el primer Ocarina fue lanzado en el 98 y estamos en 2014, si le sumamos a sus 17 los 16 que han pasado, ahora Link tendría que tener 33 años. Y en caso de tener los 10 con los que acaba en el juego, ahora tendría 26. Las dos cosas estaban bien, lo escogí.
No podía creer lo que estaba pasando, al fin la vida me sonreía, ¿iba a tener a Link? ¿A mi super Link? en ese momento si me hubiesen pinchado, no hubiese sangrado, seguro. - Llévate a tu amante a casa
Este titulo era un poco vergonzoso y a mi solo me incitaba a hacerle cosas sucias a lo que dios quisiese que saliera de ahí. Pensé incluso en un muñeco hinchable igualito que Link.
Imaginaos a mi, que me había puesto mona para la ocasión, ya que la primera impresión es la que cuenta en la mayoría de los casos, llevando un muñeco hinchable de la saga de Zelda por todo el centro comercial. Solo me hubiese faltado el cartel de: DESESPERADA TOTAL BUSCA ESPOSO. Ridículo.
Tras 20 minutos, los más largos de mi vida, de espera delante de la máquina discreta, al fin se abrió la cortina que cubría la cabina derecha. Apareció un joven muy apuesto vestido con su característico traje verde y cuyos ojos azules no paraban de mirarme.
FIN CAPÍTULO 1
Espero que os haya gustado, y que queráis continuar con el capitulo 2. ^^

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